Señora Directora: A un año desde su publicación, la Ley 21.220 ha cumplido su objetivo y, aparentemente, con creces. De acuerdo a lo indicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), esta modalidad de empleo llegó a representar el 28,9% de los trabajadores en junio de 2020. La claridad de la redacción de la ley que la regula ha facilitado un adecuado cumplimiento por parte de las empresas, suscribiendo los contratos y anexos de contratos de teletrabajo respectivos, incorporando las menciones especiales requeridas, respetando los tiempos de desconexión y proporcionando los equipos, herramientas y materiales necesarios para ejecutar labores, otorgando incluso las asignaciones para cubrir ciertos gastos, como ocurre con la electricidad e internet.

Con todo, aún existen aspectos de esta ley que falta fortalecer, como el control de la jornada laboral por medio de registros de asistencia electrónicos fidedignos y los aspectos relativos a la seguridad y salud en el trabajo bajo esta modalidad, lo cual actualmente se presenta como un territorio gris que requiere de soluciones prácticas, para con ello darle certeza a esta dinámica y flexible modalidad de prestación de servicios.

Carta Publicada en Diario Financiero